jueves, 20 de noviembre de 2014

Recetas y comida arabe

A los que somos grandes amantes de las gastronomías del mundo nos fascina la cocina árabe. En el Medio Oriente utilizan en sus recetas unos ingredientes muy frescos de altísima calidad que saben equilibrar perfectamente para conseguir unos sabores que no pueden dejar indiferente a ningún paladar. El buen uso de las verduras, los lácteos y las legumbres hacen de la cocina árabe un exquisito manjar que no debemos obviar. Si eres un enamorado de este tipo de comida no puedes dejar de probar algunas de las recetas más sencillas y típicas que forman el recetario de la gastronomía de los países del Medio Oriente. Así que en cualquier restaurante árabe que se precie deberiamos encontrarnos cosas como:


1.       Tabulé: es una ensalada de origen sirio que, tradicionalmente se elabora con una base de trigo Bulgur (aunque es muy común sustituirlo por cous cous si no lo encontramos). Para su elaboración sólo debemos picar muy fino cebolletas, tomates rojos, perejil, hierbabuena y pepino. Estas verduras picadas las mezclamos con el trigo o cous cous cocinado y le añadimos una vinagreta hecha a base de aceite de oliva, zumo de limón, sal y pimienta. Mezclamos la ensalada y ya está lista para comer. La podemos servir de acompañamiento para carnes, brochetas o como primer plato.

2.       Humus: es un puré espeso hecho a base de garbanzos que suele servirse con pan de pita para poder untar. Cada vez es más frecuente verlo acompañado de verduras crudas en bastones. El humus quizás sea una de las recetas más conocidas de la cocina árabe. Para su elaboración comenzaremos triturando medio kilo de garbanzos cocidos. Debe quedarnos un puré muy fino. Y a esto le añadiremos el zumo de un par de limones, 2 dientes de ajo machacados, sal, aceite de oliva y perejil. Para elaborar la receta tradicional del humus es necesario añadir unas tres cucharaditas de tahini. El tahini es una pasta hecha a base de sésamo que suele usarse con frecuencia en la comida árabe.

3.       Falafel: es una comida muy común en la gastronomía de los países de Oriente Medio que también tiene como base los garbanzos y las verduras frescas. Su forma nos puede recordar a las croquetas pero su sabor y textura son muy singulares. Para elaborar correctamente un buen falafel árabe tenemos que triturar medio kilo de garbanzos que hemos tenido previamente a remojo durante una noche. En este caso los no debemos cocerlos. Junto a las legumbres vamos a triturar también una cebolla picada, 2 ajos, perejil y cilantro frescos, y medio vasito de agua. Debemos mezclar bien hasta obtener una pasta muy espesa. Si se no nos queda una textura deseada añadiremos pan rallado hasta obtenerla. Ahora debemos incorporar a nuestra masa un poco de sal, cayena molida y pimienta. Dejaremos reposar todo durante media hora aproximadamente. Transcurrido este tiempo formaremos las típicas bolas que forman el falafel y las freiremos en abundante aceite de oliva. Las sacamos, escurrimos bien y listas para degustar. Pueden servirse con ensaladas o, incluso, en bocadillos con pan de pita. Es una comida deliciosa y muy fácil de elaborar.

Estas tres recetas son sólo una muestra de la cocina árabe más tradicional, pero todas son realmente fáciles en su elaboración con ingredientes muy comunes en nuestras despensas. La comida árabe es una auténtica delicia que podemos probar incluso en nuestra casa, y si no nos apetece mucho, si que podemos conseguir ofertas de restaurantes árabes que suelen ser bastante jugosas en sitios como Groupalia.

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